Este proyecto consistió en la creación completa de un showroom pensado para realzar la experiencia de compra y potenciar la identidad de marca. Se trabajó sobre una base minimalista, luminosa y equilibrada, priorizando líneas puras, materiales nobles y una paleta suave que permite que el producto sea siempre el protagonista.
El espacio se organizó estratégicamente para asegurar circulación fluida y una lectura clara de cada sector: exhibición, probadores, área de descanso y sector de caja. Se incorporaron exhibidores de ropa metálicos suspendidos a medida, que generan ligereza visual y aportan carácter al local. Los probadores fueron diseñados con cortinas pesadas en tonos oscuros, iluminación cálida y espejos de cuerpo entero que estilizan y favorecen el producto en uso con tiras de led.
El sector de caja se destacó con un volumen central revestido en textura cementicia, acompañado por una pieza de cielo raso con líneas de LED embutidas que jerarquizan el mostrador y elevan la escena. La iluminación general —spotlights direccionables y luces lineales— fue seleccionada para modelar las prendas, evitar sombras duras y generar un ambiente moderno y acogedor.
Finalmente, se integró un sector de accesorios con neón personalizado, que aporta un gesto joven y vibrante sin romper la estética general.
El resultado es un showroom contemporáneo, funcional y coherente, donde cada detalle acompaña la experiencia del usuario y refuerza la identidad visual de la marca. Un espacio pensado para inspirar, descubrir y disfrutar.