La ampliación de Olivia nació con el objetivo de acompañar el crecimiento de la marca, incorporando nuevos metros de exhibición sin perder la identidad que caracteriza al local. El proyecto fue pensado para optimizar la circulación, aumentar la capacidad de exposición de productos y ofrecer una experiencia de compra más cómoda, intuitiva y atractiva para cada cliente.
La propuesta combina una estética contemporánea y minimalista mediante una paleta de tonos grises, materiales neutros y una iluminación cuidadosamente diseñada para destacar las prendas. En la fachada se utilizó material de frente color gris, generando una imagen sobria y elegante, complementada con detalles en chapa de acero inoxidable que aportan brillo, sofisticación y una fuerte presencia comercial.
En el interior, la distribución de los exhibidores crea recorridos amplios y fluidos, permitiendo una mejor visualización de las colecciones. Se incorporó un sector de probadores completamente renovado, con cortinas de gran altura, espejos estratégicamente ubicados, iluminación puntual y áreas de espera que transforman el momento de prueba en una experiencia confortable y agradable.
Cada decisión de diseño estuvo orientada a potenciar la identidad de Olivia, mejorar la funcionalidad del espacio y generar una experiencia de compra que invite al cliente a recorrer el local, descubrir los productos y permanecer más tiempo dentro de la tienda.